¿QUÉ ES LA TEOLOGÍA BÍBLICA?

Cuando utilizamos el término teología bíblica —a partir de aquí le llamaremos TB— no nos referimos a que sea la única teología que se deriva de la Biblia, sino al método que se utiliza al hacer teología (ver entrada anterior). La TB busca comprender la revelación progresiva del mensaje de Dios depositado en la biblia, y se ocupa en entender la revelación unificada del plan de redención que está enraizado en la historia de las Escrituras.

La TB es un intento por entender el mensaje íntegro de la biblia. Se busca entender cada parte de la biblia en relación al canon completo, es decir, se estudia el cómo cada texto en la biblia se relaciona con los demás textos y con la biblia como un todo. Presuponemos que la biblia es la palabra inspirada por Dios y por lo tanto, es un libro congruente que está maravillosamente interconectado. La TB procura entender y mostrar “todo el consejo de Dios” (cf. Hch 20:27).

UNIDAD EN LA DIVERSIDAD

La biblia es una colección de 66 libros diferentes, escritos por alrededor de 40 autores con personalidades y culturas variadas, durante un periodo de 1500 años. Está compuesta de dos grandes secciones (Antiguo Testamento y Nuevo Testamento) y fue escrita en tres lenguajes (hebreo, griego y arameo). Contiene una gran cantidad temas, que fueron escritos en distintos géneros literarios y situaciones históricas, tanto lingüísticas como culturales.

Con todo esto, aún podemos decir también que, la biblia es un solo libro escrito por un solo autor y que contiene un solo mensaje, propósito y diseño: en medio de la diversidad de la biblia podemos encontrar una maravillosa unidad.

Podemos comparar la biblia con un rompecabezas, donde cada pieza tiene su propia imagen y estructura, y sin embargo, cada pieza individual fue diseñada para conformar un todo, en una unidad y una sola imagen. La diversidad unida del rompecabezas es la que provee una gran imagen y un contexto por medio del cual cada pieza individual tiene sentido y encuentra su lugar.

De igual manera, podemos decir que los 66 libros que conforman la biblia son como piezas de un rompecabezas que muestran un gran panorama, una sola imagen, y un solo mensaje.

Podemos considerar también a la biblia como un gran bosque donde, para conocer cada árbol en particular, primero tendremos que comprender el bosque en general. De esta forma, entenderemos mejor la función de cada árbol dentro de todo el bosque y la belleza se apreciará mucho mejor.

La biblia está muy lejos de ser simplemente una carta de amor, un libro de autoayuda, un libro de texto de historia, un código legal, una colección de documentos antiguos o un manual de religión —aunque, por supuesto, nadie negaría que a través de las páginas de la biblia podemos visualizar pinceladas de todo lo anterior. Pero la Biblia es mucho más que eso:

La biblia es el recuento del mensaje y la revelación de Dios por medio de Jesucristo.

Si queremos entender el mensaje de la biblia, debemos reconocer la diversidad que encontramos en ella, pero al mismo tiempo, que tal diversidad conforma, tal como las piezas del rompecabezas, una clara unidad.

Muchos de los errores de interpretación que podemos observar a lo largo de la historia del cristianismo surgen cuando nos centramos solamente en una parte de la biblia sin tener en cuenta el panorama general de la misma.

EL USO DEL ANTIGUO TESTAMENTO

Un elemento importante de la TB es entender el uso del Antiguo Testamento (AT) en el Nuevo Testamento (NT). Como seguidores de Jesús debemos aprender a leer la biblia de la misma manera que Jesús y sus apóstoles lo hicieron. Ser un discípulo de Jesús requiere que empecemos a entender y abrazar la perspectiva interpretativa de los autores bíblicos (Hamilton, 2013).

Para entender el mensaje de la biblia debemos ver cómo el mismo AT interpreta el AT (por ejemplo, cómo Jeremías y Daniel usan Deuteronomio). Además, de cómo el NT usa, interpreta, alude y hace referencia al AT (cómo Pablo, o el libro de Hebreos interpreta y hace alusión al pentateuco, por ejemplo).

Uno de los puntos más importantes de la TB es que, al leer y estudiar la biblia, dejamos que ella nos hable en sus propios términos y no tratamos de imponer nuestras ideas y estructuras preconcebidas sobre el texto; se deriva directamente de la exégesis, y de lo particular se induce afirmaciones generales. Esto es diferente a la Teología Sistemática, la que parte de supuestos generales y se deduce particularidades.

JESÚS COMO CENTRO TEOLÓGICO

Especialmente en la TB Jesucristo es el centro y la revelación final del mensaje de la biblia; Él es la realidad que permite unificar la diversidad que encontramos a través de toda la biblia.

a) PABLO

El apóstol Pablo consideraba a Jesús como el centro teológico del Antiguo Testamento. Lucas nos muestra a Pablo predicándole a los romanos por un periodo de dos años de la siguiente manera:

Y habiéndole señalado un día, vinieron a él muchos a la posada, a los cuales les declaraba y les testificaba el reino de Dios desde la mañana hasta la tarde, persuadiéndoles acerca de Jesús, tanto por la ley de Moisés como por los profetas. (Hechos 28:23).

Lucas resume la predicación de Pablo en la persona de Jesucristo. En este texto vemos que Jesús es la revelación final de los escritos de Moisés y los profetas. Todo el AT apuntaba hacia la persona de Jesucristo. Encontramos también que cuando Pablo escribió su carta a los romanos, él eligió comenzarla de la siguiente manera:

Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios, que él había prometido antes por sus profetas en las Santas Escrituras, acerca de su hijo, nuestro Señor Jesucristo, que era del linaje de David, según la carne. (Romanos 1:1-3)

De acuerdo con Miles V. Van Pelt (2016), en este pasaje Pablo nos muestra que el Evangelio de Dios en el Antiguo Testamento fue prometido 1) por sus profetas, 2) en las Santas Escrituras, y era 3) acerca de su hijo. De esta manera, Pablo usa tres proposiciones para que podamos ver:

1) El vehículo de la revelación del Evangelio,

2) La ubicación de la revelación del Evangelio y

3) El contenido de la revelación del Evangelio.

En solamente tres versículos Pablo nos muestra que el mensaje del Evangelio tiene su centro en la persona de Jesucristo; en otras palabras, que toda la biblia es un mensaje acerca de Jesús (Col. 2:16-17; He 8:5; 10:1).

b) JESÚS

Jesús se consideraba a sí mismo como el centro teológico que permite que la biblia contenga un solo mensaje. Después de resucitar de entre los muertos, se les aparece a dos discípulos confundidos que iban camino a Emaús, y Lucas nos muestra cómo Jesús reprende a los discípulos por no comprender el mensaje del Antiguo Testamento y cómo posteriormente los empieza a instruir de la siguiente manera:

Y comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que de él decían. (Lucas 24:27).

De acuerdo con Jesús, todas las escrituras son un testimonio de su persona y su obra. Toda la biblia es acerca de él. También en una disputa con algunos judíos, Jesús hace una declaración similar:

Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí (Juan 5:39).

Unos versículos después, Jesús vuelve a declarar algo sorprendente:

Porque si creyeseis a Moisés, me creeríais a mí, porque de mí escribió él (v. 46).

De esta manera, podemos ver que el pentateuco y la biblia entera es un mensaje acerca de Jesucristo. La persona y la obra de Jesús, presentados a lo largo de toda la biblia constituyen la realidad singular que unifica y explica todo el mensaje de Dios.

El mensaje del Nuevo Testamento es claro: Jesucristo es el centro que permite la unidad en medio de la diversidad. Jesús es quién permite que los 66 libros de la biblia hablen de un solo mensaje. Jesús es la unión entre el A.T. y el N.T. Si consideramos a la biblia como un sistema solar, Jesús es el sol (centro unificador) alrededor del cual giran los planetas. Solamente en Jesús “todas las promesas de Dios son en él sí, y en él Amén” (2 Co 1:20).

***

En las últimas décadas han surgido diversos enfoques o maneras de hacer teología bíblica. Por ejemplo:

  • Enfocarse en temas centrales para trazarlos a lo largo de la revelación progresiva de la biblia.
  • Buscar un centro singular para analizar todo el mensaje de la biblia, determinando si tal centro es el fin último de la biblia.
  • Analizar el mensaje general de la biblia como una gran historia [metanarrativa].
  • Estudiar libro por libro para extraer inductivamente el mensaje general de la Biblia.

Ofrecemos el siguiente temario que desarrollaremos a lo largo de esta serie:

  1. Diferentes maneras de hacer teología bíblica.
  2. Algunos ejemplos de cómo trazar un tema a través de toda la revelación progresiva de la biblia
  3. Diferentes definiciones que se han ofrecido durante los últimos años sobre la teología bíblica
  4. La diferencia entre la teología sistemática y la teología bíblica.
  5. Ejemplos de cómo los mismos autores del N.T. interpretaron el A.T.
  6. La importancia de la teología bíblica en la predicación.

REFERENCIAS

Hamilton, James M Jr. (2013). What is Biblical Theology?: A Guide to the Bible’s Story, Symbolism, and Patterns. Wheaton: Crossway.

Van Pelt. M (ed.). (2016). A Biblical-Theological Introduction to the Old Testament: The Gospel Promised. Wheaton: Crossway.

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