INTRODUCCIÓN

La lectura bíblica es una herramienta única e insustituible para el camino a la madurez de todo creyente. Dios en su soberanía, y a través de la iglesia de todos los tiempos, ha dejado registros de sus palabras y obras; al principio mediante la tradición oral, y luego en escritos que fueron realmente inspirados (cf. 2 de Timoteo 3.16).

La Biblia muestra las historias que Dios ha elegido, para que, en función al entendimiento, la familiarización y la aplicación a la vida real, todos crezcamos a la estatura del varón perfecto en Cristo, desarrollando el discernimiento más allá de la obediencia a secas, mediante pastores y maestros que nos guían en el poder del Espíritu (cf. Efesios 4.11-16).

Por eso es necesario que emprendamos el viaje con paciencia y constancia por todos los caminos de la Biblia. No solo por los favoritos; es necesario cansarse por los desiertos, beber de los manantiales, subir a las montañas, descender a los valles y sumergirse en los mares. Los viajes se disfrutan cuando realmente se viaja, y no cuando se nos platica de ello.

Cada inicio de año, abundan los programas y planes de lectura, desde los más sencillos hasta los más creativos. Planes de inicio a fin, generalmente para un año y proponiendo muchas formas para leer la Biblia completa. Planes que se deberían terminar si se quiere aprender y crecer.

¿CÓMO DEBERÍAMOS LEER LA BIBLIA?

Hay propuestas de planes que han sugerido una mejor lectura, por ejemplo, la cronológica y la temática.

La lectura cronológica prioriza leer los acontecimientos como surgieron, pero empalmando cuando se trata de un mismo caso. Por ejemplo, Reyes, Crónicas e Isaías que hablan a veces la misma situación, se sugiere en este plan, leer a la par, 2 de Reyes, 2 de Crónicas e Isaías (cf. caso de rey Ezequías en 2 Reyes 20.1-11; 2 Crónicas 32.24-26, Isaías 38). Este plan es súper interesante para un estudio más detallado.

La lectura temática prioriza leer la Biblia por temas o, en algunos casos por género.

El orden tradicional de nuestras biblias sigue el orden de la Septuaginta (LXX), que es la primera traducción de la biblia hebrea al griego: Ley, Históricos, Poéticos y Proféticos.

La Biblia del Peregrino, que divide el AT en dos secciones, una prosa y una poesía. Ese orden de los libros es según su género literario.

La Biblia Textual 4° Edición, sigue la división y orden del Antiguo Testamento hebreo: Ley, Profetas y Escritos.

Nuestra propuesta es alternativa a esos planes, y más que un plan de lectura, es un mapa. Es algo novedoso a lo que existe en el “mercado”, y esperamos justificar, no para catapultarla como la mejor o única propuesta, sino solo por el gusto de ofrecer una herramienta útil para todos aquellos que deseen leer la Biblia de la manera más natural.

Nuestra propuesta está arreglada de manera temática y cronológica. Es un poco de ambas. Procuramos ordenar los libros (a excepción de la sección Cantos y Sabiduría) según sucedieron los eventos o dichos, pero respetando periodos literarios definidos.

Ya que la historia bíblica fue formándose de poco a poco, y la Escritura fue compilándose por periodos históricos, proponemos éste nuevo arreglo de lectura, sobre todo en el Antiguo Testamento. Cuando decimos “unidad completa” nos referimos a ese periodo histórico, en el que el pueblo de Dios ha vivido un proceso claro y definido. Veamos la siguiente imagen:

El Pacto es el primer periodo (Temporada 1), luego la conquista de la Tierra Prometida (Temporada 2), después la Monarquía (Temporada 3), el posterior Exilio (Temporada 5), y al final, un Retorno (Temporada 6) poco exitoso. Entre estos periodos se empalman los profetas que han traído Advertencias (Temporada 4) de las consecuencias de apartarse del pacto, y luego algunos de ellos, vislumbran la esperanza en medio del exilio. La Recapitulación (Temporada 7) es los dos libros de Crónicas, que al escribirse al finalizar el exilio, hace un recuento de la casi toda la historia.

Mucha de esta estructura que acabamos de describir, no está ordenada de manera histórica ni mucho menos cronológica en nuestras biblias, que sigue el orden de la LXX, y esto puede llegar a ser problemático para entender con claridad cómo se desarrollaron las historias. A una primera lectura es casi imposible darse cuenta de ese orden desordenado.

Para pintar claramente esta situación, veamos el ejemplo que encontramos en los libros de Esdras y Nehemías. Estos narran la parte final de la trama del Antiguo Testamento, que en el acomodo de nuestra Biblia se encuentra a la mitad del Antiguo Testamento. Luego Isaías, que fue contemporáneo de los reyes, está situado después de Nehemías, cuando el profeta vivió antes que Nehemías. Esto suele confundir y llevarnos a pensar que Isaías vivió después que Nehemías, siendo lo contrario.

En nuestra propuesta tratamos de respetar tales periodos, aunque en algunos casos es imposible situar a algunos profetas con certeza. Por esto, proponemos leer toda la unidad literaria de inicio a fin, sin interrumpir el libro para ir a otro, como lo hace la propuesta cronológica.

¡COMENCEMOS EL VIAJE!

Ya que el viaje por toda la Escritura es largo —que nos lleva de unas 55 a 90 horas de lectura, según la velocidad, normal o lenta— usaremos este mapa que guiará la lectura de la manera más natural, y fungirá como guía turístico llevándonos a los acontecimientos en el orden más adecuado para las primeras lecturas de la Biblia. Esto nos abrirá un poco más el contexto naturalmente, al ver las situaciones de las historias y su progreso de manera secuencial, situando a cada personaje, en su contexto amplio.

Así como utilizamos la analogía de “viaje” por la Escritura, estaremos usando un lenguaje de serie televisiva para desarrollar el plan, paso a paso. Esto nos ayudará a comprender el progreso de la Historia que se vive, más que por versículos, capítulos o libros individuales, al leer los periodos completos, como si cada periodo fuera una temporada de una serie de TV. El Viaje por la Biblia se completa en diez temporadas.

En este entendido, nadie comienza una serie desde la mitad o al final de la misma, ni mucho menos ve capítulos en fracciones. Eso suena muy extraño y, sin embargo, solemos hacer eso con la Biblia: leyéndola solo en porciones desconectadas que, si no conocemos bien el entorno, lo más seguro es que no entenderemos correctamente.

La Escritura es una Historia que lleva un hilo y una congruencia secuencial, que no podemos fraccionar en versículos o capítulos según nuestros gustos; cada libro (tenemos 66) es la unidad literaria mínima que deberíamos atender. Cada libro según su estructura, está divido en situaciones específicas (episodios) que tienen continuidad, entre una y otra.

MANOS A LA OBRA

“Primero la Biblia: Un viaje por toda la Escritura” es, una serie que debemos ver completa. Esta serie se divide en diez temporadas, siete corresponden al Antiguo Testamento, y tres al Nuevo, además de una extra, “Cantos y Sabiduría”, que no va tan conectada a la historia secuencial y podremos ver en cualquier momento.

Como se podrá entender, comenzaremos por la Temporada 1: El Pacto, que equivale a lo que conocemos como Pentateuco. Esta temporada está compuesta por 5 libros. El primero, corresponde al libro de Génesis. Este, a su vez, está conformado por 6 episodios que deberíamos ver completos, si no se puede en la misma sentada, sí con la idea que se trata de un solo episodio — pongamos pausa y luego continuamos hasta terminarlo.

La tabla de contenido de cada libro se irá publicando conforme avancemos, y en ellas, podremos ver datos que nos orientan a una mejor experiencia de viaje.

Cada episodio es una situación o historia particular, que dibuja una imagen comprensible por sí misma. En términos prácticos, esta subdivisión del libro es un bosquejo sugerido de lectura, que funciona como los capítulos de una serie, en los que está mostrándose una misma situación o historia completa.

Hay datos interesantes que podemos observar en la tabla, tales como cuántos capítulos, versículos y palabras contiene cada episodio y, cuanto nos tardaríamos en leerlos a una velocidad normal (200 palabras por minuto) o lenta (150 palabras por minuto), así como, a la semana que corresponde leer tal episodio.

La idea es, que la congregación junta lea y viaje por la Biblia en un año. Invitamos a grupos pequeños, familias o congregaciones a emprender el viaje juntos, sea con esta guía o con alguna otra. Unidos en lectura y meditación, el viaje cobrará una riqueza muy grande, que difícilmente se encuentra en una lectura individual.

Intentamos que las imágenes describan mejor que mil palabras esta propuesta. De todas formas, estaremos con ustedes a lo largo del año y cada semana, recordándoles y animándoles a emprender el viaje juntos por las Escrituras. ¡Comencemos ya por la temporada 1!

DescargarDescargarEn el link podrán descargar el mapa en PDF. El archivo en pdf crecerá en la medida que avancemos en el viaje.
Un viaje por toda la Escritura (1657 descargas)
Al final del año este proyecto se materializará en un libro, que creemos será de mucha bendición a todo nuestro contexto latinoamericano.

Les pedimos que compartan este plan, que lo impriman, que lo apliquen y que nos cuenten sus experiencias, mismas que enriquecerán y complementarán dicho libro.

Si alguno desea colocarlo en sus redes sociales y blogs, lo único que pedimos es, que pongan nuestro link, para llevar el conteo de las descargas, copiar:  “http://www.preparadelcamino.com/download/1030/” (sin las comillas).

¡A leer, o, mejor dicho, a viajar! Primero la Biblia.

Agradecimientos especiales a Luis Huerta que ayudó a lo largo de la formación, con ideas, a M. Th. Abner Bartolo, que revisó la teología del documento, a Jomaly Yañez González , que revisó la ortografía (si hay algún error, reclamen a ella) y, a mi esposa Rahel, que me ayuda en todo para que yo tenga tiempo de trabajar en estos proyectos.